Escena con la muerte…

Muerte – Sería horrible darse cuenta que nunca hubo nadie, que trabajo para nadie o para nada, o saber que no hay nada personal en lo que hago, así que sería espantoso descubrir que cumplo órdenes que nadie ha dado.

Oliverio - Una muerte angustiada por la existencia de Dios, qué muerte subdesarrollada. ¿Por qué no te compras un lindo vestidito y nos vamos a emborrachar por ahí y te digo esas cosas que no te dijeron nunca? Te vas a olvidar de todo, y si Dios existe te lo va a perdonar, y si no, vivís un poco. Y yo quedaría como el hombre que venció a la muerte enamorándola. Cambiaría el planeta, y se demostraría que un bolero es mucho más importante para la humanidad que la Marsellesa, la Internacional y todos esos himnos con los que bailaste hasta ahora.

Tomado del filme “El lado oscuro del corazón” de Eliseo Subiela

Published in: on marzo 5, 2007 at 12:32 pm  Dejar un comentario  

Ser o no ser

Ser o no ser… He ahí el dilema.
¿Qué es mejor para el alma,
sufrir insultos de Fortuna, golpes, dardos,
o levantarse en armas contra el océano del mal,
y oponerse a él y que así cesen? Morir, dormir…
Nada más; y decir así que con un sueño
damos fin a las llagas del corazón
y a todos los males, herencia de la carne,
y decir: ven, consumación, yo te deseo. Morir, dormir,
dormir… ¡Soñar acaso! ¡Qué difícil! Pues en el sueño
de la muerte ¿qué sueños sobrevendrán
cuando despojados de ataduras mortales
encontremos la paz? He ahí la razón
por la que tan longeva llega a ser la desgracia.
¿Pues quién podrá soportar los azotes y las burlas del mundo,
la injusticia del tirano, la afrenta del soberbio,
la angustia del amor despreciado, la espera del juicio,
la arrogancia del poderoso, y la humillación
que la virtud recibe de quien es indigno,
cuando uno mismo tiene a su alcance el descanso
en el filo desnudo del puñal? ¿Quién puede soportar
tanto? ¿Gemir tanto? ¿Llevar de la vida una carga
tan pesada? Nadie, si no fuera por ese algo tras la muerte
—ese país por descubrir, de cuyos confines
ningún viajero retorna— que confunde la voluntad
haciéndonos pacientes ante el infortunio
antes que volar hacia un mal desconocido.
La conciencia, así, hace a todos cobardes
y, así, el natural color de la resolución
se desvanece en tenues sombras del pensamiento;
y así empresas de importancia, y de gran valía,
llegan a torcer su rumbo al considerarse
para nunca volver a merecer el nombre
de la acción.

Fuente: Shakespeare, William. Hamlet. Edición bilingüe del Instituto Shakespeare dirigida por Manuel Ángel Conejero.

Published in: on febrero 12, 2007 at 3:45 pm  Comentarios (3)  

A beautiful mind

…Yo siempre he creído en los números, en las ecuaciones y lógicas que llevan a la razón. Pero tras una vida de tales actividades, pregunto: ¿qué es verdaderamente la lógica?, ¿Quién decide qué es la razón?. Mi búsqueda me ha llevado a través de lo físico, lo metafísico, lo alucinatorio, y de regreso. Y he hecho el descubrimiento más grande de mi carrera, el descubrimiento más importante de mi vida: Sólo en las misteriosas ecuaciones del amor, puede uno encontrar lógica o razón…

Jhon Nash

Published in: on febrero 9, 2007 at 2:18 pm  Comentarios (1)  
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